julio 2022 -

En el sudeste cordobés, sembró el IS 799 VT3P y ahora redobla la apuesta

Fabián Malpass es ingeniero agrónomo y productor en Justiniano Posse. En la campaña pasada sembró el híbrido y sacó 145 qq/ha, a pesar de los problemas climáticos. Así, superó a los maíces que usaba desde siempre. Por eso, le dedicará más superficie este año. Y ya compró la semilla.

Realmente sorprendido quedó Fabián Malpass, productor e ingeniero agrónomo en el sudeste de la provincia de Córdoba, cuando entró a cosechar un híbrido de maíz que había sembrado por primera vez.

Los Malpass son una empresa familiar, con base en la localidad de Alejo Ledesma, compuesta por tres hermanos que se dedican a la producción mixta: hacen agricultura y son también productores de huevos.

La agricultura la llevan adelante 40 kilómetros a la redonda de Alejo Ledesma, completamente bajo campos arrendados, que suman 900 hectáreas, y con una rotación tradicional: trigo/soja de segunda-maíz de primera-soja de primera.

“Para nosotros es fundamental la elección y el manejo de los híbridos de maíz, tanto por una cuestión de rendimiento como por cierta calidad y característica del grano. Así conseguimos la pigmentación de la yema que pretendemos en los huevos”, dice Malpass.

Ante sus objetivos en la producción avícola, el productor siempre confiaba en el mismo tipo de híbrido, buscando estabilidad. Sin embargo, en la última campaña hizo un cambio que resultó estratégico.

A dos materiales de punta, bien conocidos por él desde hace tiempo, le sumó un tercero que venía siguiendo por su buena perfomance en la red de ensayos de la región CREA Sur de Santa Fe: el híbrido IS 799 VT3P, de Illinois.

“El distribuidor de YPF AGRO de la localidad de Murphy me mostró el IS 799 VT3P, además de la información que yo ya tenía. Los rindes que venía logrando en la zona y la coloración anaranjada fueron los aspectos que me convencieron”, dice Fabián Malpass.

Y agrega: “Entonces, me decidí por sembrarlo sobre unas 40 hectáreas en un campo de Colonia Bremen, a 30 kilómetros al noroeste de Alejo Ledesma”.

El ingeniero y productor relata que el diseño de ese lote, que tiene un total de 135 hectáreas, fue dividido en tercios: en una franja sembró el IS 799 VT3P y, en las otras, los dos materiales de punta que ya conocía.

Comparando híbridos de maíz

Para el cultivo, la última campaña tuvo muchas características complicadas. En varias zonas se empezó a sembrar más tarde por falta de humedad, las precipitaciones fueron erráticas desde el inicio de la campaña y, además, se registró una severísima ola de calor en enero que tuvo una segunda edición en febrero.

A pesar de todo, las decisiones que tomaron los Malpass los ayudaron mucho. Sembraron el IS 799 VT3P con 84.000 semillas/ha, alrededor del 20 de septiembre, luego de una buena recarga de humedad, en suelos que vienen bien rotados y con buena cobertura de rastrojo. Las lluvias acompañaron al lote hasta mediados de diciembre.

“Inicialmente, tuvimos un problema bastante grave con una oruga cortadora, la grasienta (Agrotis ípsilon), que recién pudimos controlar a la tercera aplicación. Los primeros centímetros de suelo, luego de la implantación, estaban bastantes secos y eso dificultaba la penetración del insecticida. Por efecto de la plaga, de 84.000 semillas sembradas quedaron 78.000 a la cosecha”, reconoce el productor.